Reino Unido se tira a la piscina con el control a las loot boxes, pero no seguirá el ejemplo de España

Reino Unido se tira a la piscina con el control a las loot boxes, pero no seguirá el ejemplo de España
Sin comentarios

El Gobierno de España entró a la historia del videojuego como el primer país de Europa que se levantó en contra de las cajas de loot a comienzos de este mismo año. Una declaración de intenciones que hace 2 semanas se tornó en una realidad algo más tangible cuando el Ministerio dirigido por Alberto Garzón anunció las primeras medidas que se incluirán en el proyecto de ley, así como los medios para conseguirlo.

Un paso adelante que busca que sea el propio Estado el que verifique y controle las cajas de loot y los NFT, metidos en el mismo saco. Una idea que ya ha tenido su respuesta en el continente con Reino Unido posicionándose en contra de estas loot boxes, aunque dejando de lado cualquier tipo de medida legislativa.

¿Cómo prevé el Gobierno británico un control sin leyes? Lo cierto es que Nadine Dorries, ministra de Digital, Cultura, Medios y Deporte del país, ha decidido atacar directamente a la base, al núcleo, a la propia industria del videojuego. Según añadió Dorris el pasado 17 de julio, la idea es presionar a la industria del videojuego ante lo que considera como juegos de azar. En caso de no llegar a un acuerdo o ver cómo la industria reacciona a ello, se considerarán cambios en la ley británica.

"Queremos evitar que los niños compren en línea sin el permiso de los padres y se inspiren en las compras dentro del juego, como las cajas de botín. Las empresas y plataformas de juegos deben hacer más para garantizar que existan controles y restricciones de edad para proteger a los jugadores del riesgo de daños por juego. Los niños deben tener la libertad de disfrutar de los juegos de forma segura, mientras que los padres y tutores tienen la tranquilidad que necesitan", añadió la ministra en la Cámara de los Lores.

Al igual que Estados Unidos, el gobierno británico confía en la autorregulación de las empresas de videojuego para que sean ellas mismas las que actúen ante la presión que se ejerce hoy en día. No obstante, y al menos por el momento, esa presión no ha sido suficiente y la situación sigue el mismo camino que hace años. De hecho, en Europa tanto Bélgica como Países Bajos decidieron prohibir la comercialización tanto de Lost Ark como del más reciente Diablo Immortal ante la no reacción de Blizzard y Amazon Games ante las peticiones a nivel mundial.

Temas
Inicio