Este juego no es Paper Mario, sino un golpe crítico en la nostalgia de los que lo jugamos con un 98% de reseñas positivas
Aventura

Este juego no es Paper Mario, sino un golpe crítico en la nostalgia de los que lo jugamos con un 98% de reseñas positivas

Esto no es un análisis de Tinykin. Si tuviera que analizar Tinykin, seguramente quedaría algo así como "cómpralo" seguido de punto y final. Pero haciendo eso no indexamos nuestros contenidos, así que pensando en seguid cobrando mi nómina a final de mes, prefiero darte otro enfoque distinto (y más largo) que es más o menos este: "no es solo un buen juego, sino también el tipo de 'bueno' que te hace cosquillitas en la nostalgia". Más específicamente, a mí me ha recordado bastante a Paper Mario: the Thousand-Year Door, de Nintendo GameCube —que es uno de los RPG más carismáticos que conozco. De mis favoritos de todos los tiempos, en realidad.

Por si no lo conocías, aquel modernizó el spin-off homónimo del fontanero italiano con una dirección artística majísima, una jugabilidad que no tenía miedo a romper la cuarta pared o salirse de la lógica en pos de la diversión (¡el primer jefe de mundo hacía trampas para ganar!) También tenía un sentido del humor estupendo, e incluso una plantilla de personajes variopinta en la que cualquier acompañante disfrutaba de una historia propia y encantadora. Incluso si nunca logró hacer tanto ruido o acumular tantas ventas como otros juegos del mismo héroe, Paper Mario TTYD se ha labrado un puesto como uno de los RPG más queridos de Nintendo. Y a día de hoy se le echa tanto de menos, que sigue sirviendo como el listón al que aspiran llegar las nuevas entregas. Sin éxito, todo sea dicho.

Hay innumerables juegos indie que beben en gran medida de los muchos triunfos que hicieron al de GameCube una aventura tan memorable. Bug Fables, The Outbound Ghost, South Park... aunque hoy estamos aquí para hablar de Tinykin, claro. Como decía, el título que nos atañe ha tocado (profanado vilmente, más bien) mi fibra sensible emulando en buena medida el modus operandi de aquel Paper Mario que recuerdo con tanto cariño. Ha desenterrado mil detalles que llevaban años cogiendo polvo en mi cajón de los recuerdos, desde la pose que tiene nuestro protagonista Milo al conseguir un objeto clave hasta la animación bidimensional de los personajes al girarse en un entorno 3D, pasando por el comportamiento que tiene la cámara al enfocar a diferentes interlocutores de una misma conversación; solo para hacer un gurruño con ellos y tirármelo a la cara.

Si tienes un pasado tan nintendero como el de un humilde servidor, entonces también hallarás paralelismos e inspiraciones con Pikmin; principalmente por la mecánica de reclutar seres diminutos (los que prestan su nombre al juego) que hagan el trabajo por ti —de hecho, hay algunas simpáticas secuencias cinemáticas que presentan cada especie y sus rasgos más representativos. Y lo mejor de todo eso, es que cada uno de estos guiños o memorias se sienten hechos con cariño; igual que cada aspecto de Tinykin. Aún no lo he completado, pero me he quedado boquiabierto con la densidad de tareas que hay repartidas por el primer nivel. Como no existe un sistema de combate al uso aquí, el desarrollador se ha visto obligado a nutrir cada rincón del mapa con una generosa cantidad de objetivos opcionales que cumplir para satisfacer los intereses de los NPC que pueblan el escenario o los nuestros propios. Vayas a donde vayas, cada pocos pasos encuentras algo nuevos que hacer, relajado con algún chiste o presentación igual de sabrosa.

Tinykin es desestresante, es divertido y es nostálgico como pocos. Me ha agradado comprobar que además de todo eso, se controla bastante bien con ratón y teclado (seguramente coincidamos en que esta clase de experiencias suelen funcionar mejor con un mando en las manos). Lo tienes en Steam y consolas de las dos generaciones que operan actualmente por algo menos de 20 euros. En la plataforma de Valve, el 98% de los 196 usuarios que han reseñado el juego hasta el momento de escribir estas líneas han levantado el pulgar a favor del desarrollador: solo hay tres comentarios negativos a la vista, dos de ellos relacionados con problemas técnicos más uno que acusa al programa de sentirse repetitivo. No puedo decir nada en contra de ese último, pero si eres capaz de sentir un mínimo de cariño por entidades ficticias y digitales, mi recomendación personal es que lo añadas al carrito o lo pongas en seguimiento para probarlo en otro momento. Oh, y también lo tienes en PC Game Pass.

Tinykin (Splashteam)
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