La verdad sobre Duke Nukem Forever, uno de los peores shooter de la historia no era malo y su prototipo filtrado lo demuestra

La verdad sobre Duke Nukem Forever, uno de los peores shooter de la historia no era malo y su prototipo filtrado lo demuestra
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Puede que a muchos os pillara muy jóvenes, pero Duke Nukem lejos de ser una de las IPs más catastróficas del videojuego, fue uno de los shooter más prominentes de los 90. Si bien su influencia quedó algo opacada por el lanzamiento de DOOM 2 años después —sobre todo con aquella versión DOOM 95 para el sistema Windows 95—, el título y su secuela, Duke Nukem 2, colocaron al estudio 3D Realms como uno de los más importantes de la industria.

No obstante, Duke Nukem fue una saga que se ahogó antes de acabar el milenio y es que con su tercera entrega, llegó el anuncio en 1997 de Duke Nukem Forever, un auténtico desastre que llevaría a la desaparición del estudio estadounidense y a una de las secuelas tardías más decepcionante. Esta cuarta entrega ha copado muchos titulares con los años acerca de cómo gestionó el estudio texano el desarrollo, pero este mes ha visto filtrado una curiosa versión previa al lanzamiento y que dejaría en pañales a su homónima de 2011.

Es por ello por lo que Scott Miller, fundador de Apogee Software —el nombre original de 3D Realms que aún se conserva como marca comercial del mismo— ha comunicado en el blog del estudio no saber quién o qué grupo es causante de esta filtración, pero tras años de verdades a medias, ha arrojado luz sobre el desarrollo. Si bien su desarrollo comenzó en 1997, para 2007, 3D Realms había distribuido títulos como Max Payne, Max Payne 2, Shadow Warrior o Prey, de Human Head Studios, mientras su propio equipo no conseguía sacar adelante este Duke Nukem Forever.

Según comenta Miller, "Duke Nukem Forever era un pozo de dinero constante para la empresa aún con potentes juegos editados por nosotros, lo que acabó con 3D Realms como la conocimos". Gran parte de la culpa, asegura el fundador del estudio, se debió a que el equipo encargado estuvo funcionando a menos del 50% de su capacidad sin una hoja de ruta fijada, por lo que la situación de puertas para adentro era de inestabilidad constante.

De hecho, en 2004, con nada menos que 7 años de desarrollo sin una versión definitiva del juego a la vista, fue el propio Scott Miller quien decidió que la mejor idea era "ceder la IP a otro estudio, en este caso Digital Extremes", padres de Warframe. Esta idea, apoyada por Take Two —distribuidores GTA 5 o Red Dead Redemption 2—, de delegar en otro estudio el desarrollo habría eliminado la presión de 3D Realms a la vez que la inversión en el desarrollo se detenía, pero "esta idea acabó rechazada por el propio estudio".

El desenlace, lejos del consiguiente hundimiento de 3D Realms —que llevó a la posterior compra por parte de Embracer Group— se tradujo en la venta de la IP a Gearbox Software, desarrolladores de Borderlands, quien reinició el desarrollo y sacó al mercado el nefasto Duke Nukem Forever de 2011. De hecho, Miller acaba el post añadiendo que la compra de Embracer Group, aunque significó la salvación del estudio como tal, se tradujo en la "pérdida de nuestro equipo de desarrollo y el nombre de 3D Realm ahora es propiedad de alguien que no tiene conexión con nuestro pasado".

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