Jugar a Cuphead: The Delicious Last Course es como perder años de vida, pero es casi obligatorio si te gustan los juegos difíciles

Jugar a Cuphead: The Delicious Last Course es como perder años de vida, pero es casi obligatorio si te gustan los juegos difíciles
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Si hay una diferencia entre los juegos arcade y los que tienen un planteamiento cinemático es que a los primeros no les importan nuestros sentimientos. Acostumbrados títulos que son mucho más concesivos con nuestros fallos, juegos como Castlevania o los primeros Super Mario Bros. a veces pueden parecer excesivamente duros. Eso sí, si hablamos de ejemplos modernos, no hay ninguno mejor que Cuphead.

El indie con estética de los años 30 fue el juego del momento en 2017, cuando llegó al mercado para decirle a la gente que el género del run n' gun no solo no estaba muerto, sino que tenía mucho de lo que presumir. No es un juego que simplemente tenga un estilo artístico curioso, sino que rinde completa devoción a sus raíces.

5 años más tarde, por fin tenemos en nuestras manos The Delicious Last Course (o The DLC), la expansión del indomable juego y es, francamente, todo lo que me esperaba de ella. Puede que en un primer momento pueda parecer “más de lo mismo”, sí, pero hay mucho más detrás. El molde es el mismo, pero esta expansión viene a mostrarnos lo mucho que sus desarrolladores han pensado en cuál es el espíritu de su juego. Y, aun con esas, viene con sorpresas.

La mayor novedad a la hora de hablar de The DLC es, sin duda, la Señorita Cáliz, un nuevo integrante de la pandilla que aportará nuevas habilidades y mecánicas al grupo. Jugar con ella añade más niveles de profundidad a un gameplay que ya era poco superficial. Si a esto, además, le sumamos las nuevas habilidades y los amuletos que puedes conseguir en tu aventura, verás como con esta expansión el título se vuelve todavía más divertido de jugar que antes.

Y. es que, antes de hablar de lo nuevo, creo que también conviene echar la vista atrás. ¿Todavía te quedan cuentas pendientes en el juego original? Todo lo que consigas en el DLC puede ser usado de manera retroactiva para poder disfrutar de los combates anteriores de maneras distintas, incluyendo al nuevo personaje. The Delicious Last Course no es solo una nueva aventura, sino una manera fresca de disfrutar de uno de los mejores títulos de los años anteriores.

Eso sí, hay mucho más que eso en esta nueva expansión. Todos sabemos que el núcleo jugable de Cuphead son, sin lugar a dudas, sus jefazos, y aquí nos vamos a encontrar con algunos de los mejores que ha visto el título. Ante todo, son impresionantes de ver, con la animación y el carisma que caracteriza al título, pero también son muy, muy difíciles.

Cuphead Dlc

The Delicious Last Course quizás no espera que te hayas terminado todo el juego base, pero sí que te defiendas bastante bien antes de ir por sus nuevos retos. Si bien es verdad que los niveles nuevos pueden ser accedidos desde el principio de la aventura, lo recomendable es no hacerlo en ese momento, tomarte las cosas con calma y prepararte para lo que viene. Lo que viene, eso sí, es brutal.

Con fases complejas (tanto en lo visual como en lo estratégico), estos enfrentamientos te van a pedir excelencia si quieres seguir con la trama del juego. Si bien es verdad que el título cuenta con un modo fácil, los duelos siguen siendo complejos de abordar y complicados de terminar.  ¿Vas morir? Sí. ¿Es posible que frustres? También. Y, aun así, el juego siempre te va a tentar para que hagas un intento más. Ese puede ser el último, el definitivo. Al fin y al cabo, esa es la esencia del título de MDHR Studios.

Y es que, al fin y al cabo, eso es lo mejor de este DLC, lo mucho que respeta y mantiene la esencia del juego original. Han pasado ya 5 años desde que Cuphead llegó y se convirtió en el título del que todo el mundo hablaba, y, personalmente, me preocupaba un poco que tras tanto tiempo el nuevo contenido se sintiese reiterativo o más de lo mismo, pero no es para nada así. The Delicious Last Course sabe exactamente qué es lo que hace que Cuphead sea Cuphead y lo aprovecha al máximo, pero también derrocha imaginación y originalidad por todos sus poros, convirtiéndose en una experiencia imprescindible si te gustó el juego base.

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