Análisis de Bravely Default 2 para PC: una adaptación conformista para un juego conformista

Análisis de Bravely Default 2 para PC: una adaptación conformista para un juego conformista
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Qué bien sienta cada vez que un juego de consolas llega a PC, ¿verdad? Le da a uno la sensación de que estamos en una industria más unificada. Es bonito. Da igual: el caso es que Bravely Default II, el JRPG de Square Enix y Claytechworks, que llegó originalmente a Nintendo Switch el pasado mes de febrero y ahora está entre nosotros a través de Steam.

Para los menos familiarizados con el asunto —que asumo que no serán pocos, porque el JRPG no es el género más popular entre los jugadores de ordenador— este título forma parte de la familia de juegos "HD-2D" que buscan revivir la estética y los tropos de los Dragon Quest y Final Fantasy clásicos de SNES pero con un tratamiento moderno para la iluminación.

Es posible que ya te hayas cruzado con algún título HD-2D, como Octopath Traveler, que está en Steam y Xbox Game Pass; pero en realidad hay unos cuantos más del estilo en el saco del editor nipón, como el remake de DQ III o el prometedor Project Triangle Strategy. Aunque esos últimos son solo para la consola híbrida de Nintendo, por el momento. Un tema de conversación muy interesante, pero aquí estamos para hablar de otra cosa.

Sería injusto valorar a Bravely Default II solo por su dirección artística, sobretodo porque debe su nombre a una mecánica que complementa sus combates por turnos: el dúo de comandos default y brave, por orden de lógica. El primero coloca al personaje en una pose defensiva a cambio de puntos de acción, mientras que el segundo consume puntos de acción para permitir al personaje ejecutar otros comandos durante su turno.

¿Y si no tienes suficientes puntos de acción para hacer las cosas que quieres? Bueno, aún puedes hacerlas, aunque eso genera una "deuda" de turnos que deja al personaje vulnerable durante el tiempo que sea. A mí, francamente, me parece un antes y un después para esta clase de juegos. En la práctica, tiene un montón de utilidades de lo más interesantes. Veamos algunas de ellas.

  • Puedes terminar combates del overworld (esto es, aparición aleatoria de enemigos) en un solo turno si te organizas bien.
  • Contra los más poderosos, puedes ponerte a la defensiva hasta que comprendas la mecánica del oponente.
  • Por supuesto, también te permite encadenar combos más fácilmente, aunque para hacerlo bien toca practicar mucho.
Bravely Default II (Square Enix)

Igual suena a poco sobre el papel, pero los que juegan a esto habitualmente saben de sobra que en realidad es el tipo de jugabilidad que se siente emocionante y cómoda: te ahorra combates innecesariamente largos e insípidos —y hay muchos de esos, porque la dificultad radica en asomar la cabeza por donde no toca, sufrir las consecuencias y ponerse a grindear niveles— al mismo tiempo que te permite ser creativo más allá de las opciones más típicas de esta clase de sistema.

¿Es Bravely Default 2 para mí?

Nuestro camarada Jesús Bella escribió nuestro análisis original de Bravely Default 2 para 3DJuegos, donde puedes ampliar más sobre apartados como la historia, la música y el arte o la progresión. Te recomiendo echar un vistazo para llevarte una mejor idea de lo que el juego puede ofrecer, aunque si te sirve, diría que mi opinión concuerda con la suya también: es un JRPG muy tradicional para lo bueno y para lo malo.

Bravely Default II (Square Enix)

Creo que quienes hubiesen disfrutado de las grandes joyas del pasado de Square Enix de finales de los 80 y principios de los 90 tienen motivos de sobra para querer echarle un ojo, pero si eres de los que están ya muy quemados de los mismos tropos de siempre, entonces no encontrarás nada fresco en Bravely Default 2 más allá de la mecánica de la que has podido leer sobre estas líneas.

Es, más bien, un juego sobre apreciación; una mecánica interesante superpuesta sobre un tapiz de hermosos escenarios bidimensionales que sirven de telón de fondo para las interacciones y diálogos entre personajes chibi que son bastante arquetípicos, pero también tienen diseños encantadores. Digamos que se deja disfrutar. Personalmente, ya hubiera querido yo haber conectado tanto con Final Fantasy III cuando lo jugué de crío.

La versión de PC de Bravely Default 2

Bravely Default II (Square Enix)

Siendo un juego nipón y diseñado con las consolas en mente, no esperaba gran cosa de la adaptación a PC de la obra de Claytechworks. Y después de jugar, creo que no iba mal encaminado: es un port de lo más conformista que no nos ofrece mucho margen para maniobrar en función del equipo que tengamos. De hecho, apenas nos ofrece unas pocas posibilidades.

Tiene un parámetro de resolución, por supuesto, para elegir entre 720p, 1080p, 1440p o 2160p; sin soporte para monitores ultrapanorámicos. También una opción para cambiar el modo de ventana, otra para el brillo, para la sincronización vertical, y lo más interesante está entre elegir la calidad gráfica (alto, medio o bajo) junto con el nivel de detalle, que tiene una traducción algo extraña pero esencialmente significa distancia de dibujado.

Bravely Default II (Square Enix)

Esencialmente, puedes elegir si juegas con la calidad que tiene el juego base en la versión de consola o con mejor resolución de texturas. Y aunque también puedas elegir si quieres que los objetos lejanos se vean o no, lo cierto es que el campo de visión es bastante reducido y el juego tiene un efecto gráfico que difumina lo que ocurre en los márgenes. Se agradece en las ciudades, eso sí. Pero hablamos de un juego que pesa mucho más en el apartado artístico que en el técnico.

Y esa es la moraleja: Bravely Default II es un JRPG muy bonito, y esa es su mayor virtud. Es un juego para los nostálgicos de los grandes clásicos de Square Enix de los años 90, y lo mejor que puedes hacer en PC es disfrutarlo tal cual fue diseñado originalmente.

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