Análisis del HP Victus 16: un portátil con todo lo que necesitas para jugar en PC, a tiempo en la escasez de componentes

El mercado actual de los portátiles y ordenadores de sobremesa es tremendamente complicado. La falta de stock en las tarjetas gráficas que los ensambladores llevan meses argumentando y el alto precio de los componentes para ordenador —especialmente las GPUs que han subido hasta un 200% su precio— está haciendo casi imposible que el usuario medio consiga hacerse con un ordenador por piezas sin desembolsar más de 1.500 euros.

Esto hace que la mejor alternativa actualmente sea decantarse por un ordenado portátil gaming con las características esenciales para hacer funcionar los títulos más exigentes. Es por esto por lo que hoy en día el mercado es muchísimo más competitivo que antes y montar una tarjeta gráfica de la serie RTX 30 es lo más importante de cara al usuario final.

Gracias a un procesador Intel Core, el portátil Victus by HP de 16,1 pulgadas cuenta con todas las características que necesitas para jugar y utilizarlo en tu día a día.

Imagen: HP

A pesar de que la RTX 3050 no se puede comprar por separado para un ordenador de sobremesa, estamos hablando de una gama de tarjetas que ronda actualmente los 800 euros en el mercado frente a los 1.200 euros que cuesta este HP Victus 16-d0029ns. Este portátil ha sido mi compañero durante cerca de un mes a la hora de jugar y trabajar día a día, y si bien peca de ciertos recortes en cuanto a sus especificaciones —completamente excusables— ha conseguido suplantar a mi ordenador de sobremesa y replantearme la importancia de los portátiles para el videojuego.

ESPECIFICACIONES DEL HP VICTUS 16


sISTEMA OPERATIVO

Windows 11

procesador

Intel Core i7-11800H

tARJETA GRÁFICA

GeForce RTX 3050 de 4 GB GDDR6

ram

2 módulos de 8 GB  a 3.200 MHz / Total 16 GB

almacenamiento

SSD NVMe de 512 GB de almacenamiento

dimensiones de la pantalla

16.1" a una resolución de 1920x1080

conectores

Lector de tarjetas SD | USB-C | Toma de corriente | 3 x USB-A | HDMI 2.1 | RJ45 | Jack de 3,5 mm

Un acabado minimalista y sobrio

Lo cierto es que lo que más me sorprendió una vez saqué este dispositivo de su embalaje fue su proporción y diseño. Estamos hablando de un portátil de 16 pulgadas, por lo que no es extremadamente grande, pero HP se ha sabido ocupar una gran proporción del chasis del portátil dejando únicamente unas pequeñas franjas a los laterales que poco o nada tiene que envidiar a aquellos monitores

Siguiendo con el propio chasis del dispositivo, estamos hablando de un portátil con un acabado metálico pero que está ensamblado en plástico. No es algo negativo, estamos hablando de un dispositivo que no supera los 1.200 euros y esto ayuda a que la sensación al llevarlo a todas partes sea de una firmeza y resistencia increíbles. Todo esto acompañado por un peso de 2.5 kilogramos, quizá algo elevado en comparación con aquel Asus TUF Dash F15 que analizó Manuel Buzón el pasado verano, por lo que estamos hablando de un dispositivo muy poco liviano y difícil de transportar.

En cuanto a la conectividad, el HP Victus sorprende por su buen abanico de opciones. En su lado izquierda contamos con el típico cargador —del que hablaremos a continuación—, un puerto RJ45, un USB-A 3.2, jack de 3.5 mm para auriculares y un lector de tarjetas SD. En el lado derecho del dispositivo contamos con los últimos dos USB-A 3.2 de los tres que monta el portátil. Teniendo en cuenta que dispone de un SSD como disco principal, contar con tres entradas USB 3.2 es de agradecer para un portátil que busca rapidez e inmediatez.

Recuperando el hilo del diseño, éste me ha sorprendido gratamente. Estamos acostumbrados a que los dispositivos gaming vengan acompañados de un aspecto muy llamativo, con luces RGB y un acabado muy elegante, incluso estrafalario diría yo. En este aspecto, el HP Victus 16 es un portátil con un diseño muy minimalista, con su logotipo en forma de V cromada en la parte posterior y un enorme teclado con iluminación RGB de un único color. Todo en este dispositivo es de una sobriedad que entra por los ojos, quizá más que otros portátiles.

Lamentablemente y teniendo en cuenta su acabado de plástico mate, es tremendamente sencillo de manchar, ya sea con nuestras propias huellas o con el polvo que pueda caer en la parte superior del panel cuando está cerrado. No es algo que eche para atrás, necesariamente, pero es un pequeño contra y un punto negativo a tener en cuenta y es que cada cierto tiempo es recomendable limpiarlo con un paño húmedo para retirar esos restos de suciedad.

Un buen altavoz y una cámara normalita

Uno de los principales problemas a la hora de hacer uso de un portátil, ya sea para jugar o para ofimática, es su teclado. Teniendo en cuenta que está lejos de ofrecer un rendimiento similar al de un buen periférico de sobremesa, la sensación es tremendamente satisfactoria. Encontramos una tecla dedicada para el software preinstalado de HP Omen Gaming Hub y las restantes teclas especiales para reducir el volumen o apagar las luces del teclado.

A la hora de reproducir contenido multimedia o jugar a videojuegos sin auriculares, la experiencia con sus altavoces es sobresaliente. Éstos están ubicados justo en el margen entre la pantalla y el teclado, y en los laterales, ofreciendo un sonido estéreo muy interesante, aunque algo carente de bajos.  Eso sí, hay que tener en cuenta que una vez ejecutemos un juego, el sonido de los ventiladores será alto, por lo que la calidad de sonido será inferior.

En cuanto al resto de atractivos que podemos encontrarnos en el dispositivo sin entrar en sus especificaciones más técnicas, encontramos su webcam. Estamos hablando de una pequeña cámara de 720p. ¿Es suficiente para hacer videollamadas? Sí, de sobra, el problema viene cuando queremos saltar a un apartado más profesional. Hacer grabaciones, streaming o simplemente videollamadas donde se requiera cierta calidad en la retransmisión no es nada recomendable con la cámara del dispositivo.

Pantalla y batería, las dos caras de la moneda

Su mayor punto negativo es, quizá, su pantalla. Estamos hablando de un panel IPS de 16.1 pulgadas y 1080p de resolución. Hasta aquí ningún problema, un estándar en este tipo de dispositivos. En cuanto a la frecuencia de actualización y a pesar de estar hablando de un portátil enfocado al videojuego, nos encontramos que estamos ante una pantalla algo pobre, con únicamente 60 Hz.

Entiendo que estamos en un rango de precios elevado, pero lejos aún de la gama más alta de portátiles, por lo que un panel de 60 Hz es tremendamente excusable por el precio que nos ofrece este HP Victus 16. No obstante, el brillo de la pantalla deja algo que desear. Al contar con un panel con tecnología IPS, la representación de los colores es notable, pero sus 250 nits hacen que sea algo difícil disfrutar de todo lo que tiene que ofrecer este portátil en exteriores o habitaciones donde la luz incida directamente en la pantalla. No me malinterpretéis, en el resto de situaciones estamos ante un panel que poco tiene que envidiar al resto de portátiles, pero su rendimiento final me hace fruncir el ceño frente a lo que pudo haber sido.

En cuanto a la batería, estamos ante una capacidad máxima de 70 Wh en 4 celdas. Esto se traduce en una duración en la media. Si valoramos sus 70 Wh frente a la competencia, que puede llegar a 90 Wh, se queda algo corta, pero teniendo en cuenta que hablamos de un dispositivo de este rango de precio, es más que suficiente. Como siguiente punto positivo encontramos su carga rápida. El HP Victus cuenta con un cargador de 200W con una carga rápida que nos permite cargar el dispositivo al 50% en apenas una hora.

Especialmente si atendemos al trabajo de ofimática o simplemente multimedia. A un brillo del 70%, la batería del HP Victus me duró cerca de 5 horas. Eso sí, a la hora de jugar es totalmente diferente. No solo es que la batería se agote a la hora, sino que el rendimiento del dispositivo queda mermado. Esto, lejos de ser una novedad, es algo completamente inherente a este tipo de dispositivos, pero nunca está de más avisar de que jugar a cualquier título AA o AAA sin estar conectado a la red eléctrica es prácticamente imposible.

Rendimiento notable, aunque con salvedades

Llegamos a la parte más importante y quizá la sección más divisiva en cuanto al análisis de este HP Victus. Estamos ante un portátil con unas especificaciones técnicas más comedidas que muchos de los dispositivos del mercado, pero al que se le puede "sacar mucho jugo". Recordemos que monta un procesador i7-11800H con 16 GB de memoria RAM DDR4 y una tarjeta gráfica RTX 3050.

Mientras seguimos esperando a que Nvidia introduzca en el mercado su gama 2050 que sustituirá a estas 3050 en el mercado de los portátiles gaming de bajo presupuesto, esta gama de GPUs son un estándar a día de hoy. ¿Es posible hacer funcionar juegos de 2021 con esta tarjeta gráfica? Por supuesto, pero tendremos que hacer unas pequeñas concesiones.

A la hora de enfrentarnos a títulos muy CPU-dependientes, el HP Victus no tiene ningún problema para hacer funcionar títulos como Apex Legends, Call of Duty: Warzone o incluso Battlefield 2042 —aunque en este último título tendremos que hacer uso del DLSS para que funcione por encima de 60 FPS—, pero en títulos como Cyberpunk 2077 o Halo Infinite la cosa es diferente.

Hay que tener en cuenta que dos de los cinco antes mencionados, además de ser muy exigentes, están mal optimizados en PC. Battlefield 2042, por ejemplo, ha sido probado bajo DLSS en Calidad, por lo que quitando pequeños tirones, el rendimiento es sorprendente a una calidad gráfica media-alta. En cuanto al último título de CD Projekt, el HP Victus sufre sobremanera en las secciones de juego urbanas.

De hecho, tendremos que olvidarnos de jugar con Ray Tracing activado en aquellos juegos en los que sea posible usarlo. La RTX 3050 puede hacer frente a esta herramienta gráfica, al menos sobre el papel, pero a la hora de jugar la realidad es diferente. El HP Victus se beneficia enormemente de las tecnologías de apoyo como DLSS o Reflex para funcionar correctamente en multitud de juegos. Es por ello por lo que títulos como Halo Infinite, a pesar de contar con pequeños problemas de rendimiento, para alcanzar los tan ansiados 60 FPS es recomendable reducir la calidad gráfica y sacrificar ciertas opciones para configurarlas en Bajo.

¿Recomiendo el HP Victus 16?

Quiero ser sincero con vosotros y es que a pesar de mi cercanía al hardware de PC, nunca había tenido en mis manos un dispositivo puramente gaming, o por lo menos enfocado al videojuego. Por ello, mi sensación ha sido de sorpresa frente a lo que puede hacer este portátil con unas especificaciones tan comedidas.

Recomendar un portátil hoy en día, con los problemas del panorama actual, es complicado, pero la situación no parece que vaya a mejorar en un corto periodo de tiempo. HP Victus 16 me ha hecho darme cuenta que para el usuario que no quiere invertir más de mil euros en un PC por piezas o que únicamente necesita las características de un portátil —conectividad, transporte, tamaño...—, éste es un equipo a tener en cuenta.

Más allá de eso, valorando qué nos ofrece, el HP Victus 16 puede con todo si conocemos sus limitaciones. Son pequeñas y obvias, como la cantidad de memoria VRAM y su almacenamiento, pero no he tenido problema con casi ningún título, y con los que sí, lo achaco a una falta importante de optimización.

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